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domingo, 29 de agosto de 2021

THOMAS MOORE Y LOVECRAFT

 

 
 
Una cita o una nota te pueden llevar a otros mundos.




Siempre me resonó la referencia de H.P.Lovecraft en su ensayo sobre el "Horror Sobrenatural en la Literatura" dada a Thomas Moore, considerando a uno de sus poemas toda una proeza de lo Macabro. Ahora ya tengo la obra de Moore y empiezo a degustar sus visiones paganas y su especial filosofía sobre la muerte e inmortalidad.



#thomasmoore #theepicurean #hpl #hplovecraft

martes, 24 de agosto de 2021

CARTA DE HAZEL HEALD SOBRE H.P.LOVECRAFT (Traducción de Sergio Fritz)

 

 


 (Portada del número de Agosto de 1937, de la revista Weird Tales)

 

 

"Pocas veces se encuentra un cerebro como el de H. P Lovecraft, asombroso en su inteligencia. Siempre buscaba más conocimientos, obteniendo tras interminables horas de estudio un aprendizaje más rico y completo de las personas y de la vida. Siendo un gran explorador, disfrutaba el estudio de las ciudades antiguas como su tradición oculta, siendo capaz de caminar muchas millas para inspeccionar algún punto histórico.  

Era un verdadero amigo de todos los que lo conocían, siempre atento a dar su valioso tiempo para cooperar con algún pobre autor en apuros, una auténtica estrella guía. Era muy aficionado a los animalitos, especialmente a los gatos, lo que demuestra ese interés en varios de sus relatos. Era capaz de alejarse de su camino para acariciar a algún gato callejero abandonado y darle una palabra amistosa; los gatitos de un vecino le proporcionaban un disfrute sin límites.   

Fue un ferviente amante de la arquitectura y de todas las bellas artes, y pasar un día en un museo con él era un tiempo bien empleado. Mediante interminables horas de trabajo, hasta altas horas de la noche, entregó al mundo obras maestras de "ficción extraña", sacrificando su propia salud por su obra. 

Lovecraft fue un regalo para el mundo que nunca podrá ser reemplazado: el amigo de la humanidad".

 
Carta de
Hazel Heald, publicada en la revista Weird Tales (sección "The Eyrie", agosto de 1937), con motivo de la muerte de H.P.Lovecraft. Traducción de Sergio Fritz



Hazel Heald - Wikipedia

domingo, 1 de agosto de 2021

¡¡¡¡¡PREVENTA DE MI NUEVO LIBRO!!!! CRUZANDO EL UMBRAL, VISIONES SOBRE LA OBRA DE H.P.LOVECRAFT

 ¡¡¡¡PREVENTA DE MI NUEVO LIBRO!!!!

 
 


A través de esta sublime ilustración para la portada, realizada por Gaston Lobo Almirall , especialmente para mi libro, tengo el agrado de invitarte a la preventa de "Cruzando el Umbral. Visiones sobre la obra de Lovecraft". Se trata de un ensayo que muestra aspectos poco explorados sobre el Genio de Providence.
 
El libro será lanzado en Septiembre-Octubre, y valdrá entre $10.000 - $12.000.
 
La preventa durará Julio y Agosto y te permitirá comprar el texto a $8.000.
¿Cómo comprar en preventa?
 
Transfiriendo los $8.000
a la siguiente cuenta:
Cuenta rut
107758496
Banco Estado
fritz.sergio@gmail.com
Sergio Fritz
 
Una vez el libro esté ya en mis manos, lo enviaré por pagar o tal vez podamos juntarnos en Santiago o Viña o Valparaíso para una entrega personal.
 
El libro contará con:
- 90-120 páginas
- cuadernillo interno de ilustraciones originales en b/n
- prólogo del traductor y erudito español en Lovecraftiana, Oscar Mariscal
- portada original a todo color del pintor e ilustrador chileno Gastón Lobos
- edición numerada
- dedicatoria personalizada.
 
Aprovecha esta oportunidad y consigue este nuevo libro del oscuro Corpus Fritzeano.

domingo, 21 de febrero de 2016

LOVECRAFT: RECLUSO DE PROVIDENCE, VIAJERO DE OTROS MUNDOS, por Sergio Fritz Roa.






Charla sobre el Maestro de Providence, realizada el 25 de Octubre de 2014 en la Universidad Santo Tomas, Santiago de Chile. La invitación fue realizada por la "Liga Lovecraftiana" y la "Sociedad Tolkien Chile".

Conferencista: Sergio Fritz Roa.

Aqui está disponible:

https://www.youtube.com/watch?v=Kv4zJ-Q9JWY

viernes, 1 de mayo de 2015

La “Antología de Relatos de Espanto y Terror” de editorial Dronte (Sergio Fritz)



Editada por la casa española Dronte esta gran antología se compuso según la información que he podido recabar de 35 números. La serie partió en 1972 y el último número fue publicado en 1975.

Entre las características que puedo mencionar se hallan las siguientes: ser una de las primeras ediciones en español que difundió la obra de autores cercanos al Círculo de Lovecraft; sus portadas, que son originales (pero en el caso de los dibujos interiores se hallan muchos que no lo son, y, por el contrario fueron tomados de revistas “pulp” norteamericanas, como “Weird Tales”); el formato
cuadrado muy semejante al de la citada “Weird Tales” en su etapa primera; y la calidad general de los relatos.





Esta antología tuvo una hermana, llamada “Relatos de Terror y Espanto”, de igual temática y formato, pero de vida más breve.

He incluido en esta página fotografías de mis ejemplares.



Incluyó entre los cuentistas a: Robert E. Howard, August Derleth, H.P.Lovecraft, Patricia Highsmith, Saki, Edgar A. Poe, Dacid Grant, etc.



Portadas: Xavier Musquera, Enrique Torres

lunes, 13 de abril de 2015

"EL RITO" DE LAIRD BARRON: Una novela de lectura obligada (Sergio Fritz)





Fue gracias a un cliente, amante como yo de la literatura de horror (especialmente en su vertiente “cósmica”), que escuché de Laird Barron. Me señaló que hace poco había sido editada por la casa de culto “Valdemar”, en su colección “Insomnia”, una obra de este escritor. Ambos, buscadores de nuevos autores dentro de la ficción numinosa, solemos hablar de hallazgos literarios, lugares donde conseguir libros, y otros datos valiosos para un adicto a esta literatura. Así yo lo he hecho con T.E.D. Klein y sus maravillosas “Ceremonias Macabras” y con “The man who collected Machen” de Mark Samuels … Mi amigo lo hacía ahora con Barron. Por supuesto, hemos conversado sobre la oscuridad metafísica de Thomas Ligotti y el talento de Robert Aickman. Somos lovecraftianos, y queremos nutrirnos de ese horror que supera lo meramente sicológico y la fantasía gótica. Por tanto, saber de un nuevo autor que de alguna forma se acerca a la expresión del horror lovecraftiano, implica el descubrir un nuevo continente.

Lamentablemente la librería donde lo consiguió mi amigo ya no poseía más ejemplares, por lo que no me quedaba otra opción que encargarlo, lo cual se demoraría según la encargada del local, unos dos meses.

Era tal el entusiasmo que mientras esperaba mi ejemplar, compré del autor vía internet (esta vez en inglés) una obra que me pareció sugestiva: “The imago sequence and other stories”. Así al menos podría ir conociendo más a este misterioso personaje, que se lo mostraba heredero de Machen, Lovecraft, Klein, etc. Y luego de la lectura de sus relatos me atrajo bastante su propuesta y estilo.

Tres meses después de haber efectuado el encargo, el ansiado libro llegó. Eso sí el precio era elevadísimo. Pero, bueno, ¡qué iba a hacer sino cerrar los ojos y entregar mi dinero! “La literatura es la muerte”, ha dicho Louis Ferdinand Céline, y yo lo he verificado. Pero, al menos te ofrece una muerte gloriosa.



Ya en el hogar lo devoré. Sus páginas me cautivaron como lo hiciera Lovecraft cuando lo leí por primera vez, por segunda, por tercera... y hasta hoy, en verdad. Y, sin embargo, ¡no!No era Lovecraft (ni Machen). Pero, eso me pareció excelente. De alguna manera Barron como H.P.L. captaba lo que se ha denominado como “horror cósmico”, aunque en la forma no intentaba imitarlo; por el contrario, su estilo lo alejaba de los pasticheros (quienes, por lo demás, me son sujetos molestos). Estaba frente a otro grande de la ficción numinosa, que provocaba ese miedo cósmico sin ser Lovecraft, de igual manera que Ligotti es original.


Sí, no pude despegar la vista de sus páginas. Y aunque suelo leer mucho, el 80% de lo que leo son relatos. Una novela de más de 300 páginas es para mí algo más o menos problemático, pues entre la vida laboral, mi papel de escritor, aficionado al dibujo y padre de familia, no queda mucho tiempo. Pero, con “El grito” ocurrió algo desacostumbrado. Lo leí sin quejas, sin aburrirme, sin saltarme una coma siquiera. La trama y los personajes han sido hábilmente creados. En lo estilístico tal vez pueda recordar en algo a lo mejor de Stephen King, T.E.D. Klein y a George R. Martin. Pero insisto “en algo”. Hay mucha originalidad en Barron. En cuanto a los temas, son novedosos. Podría decir que el texto es inclasificable, quizá un feliz matrimonio entre horror numinoso y noir.


El texto parte tomando por base a La hija del molinero”, de los hermanos Grimm. De manera ingeniosa realiza el autor una vuelta de tuerca de esta historia, llevándolo a niveles oscuros inimaginables. Hay en esta “adulteración” (y nunca esta palabra se ha usado de modo tan adecuado) de un clásico relato infantil, que nos recuerda a lo realizado por Angela Carter, quien es por lo demás una de las autoras favoritas de Barron.

Un horror ancestral viene dándose en el mundo desde hace siglos, sino milenios. Es un horror que ha tomado forma en cultos malditos y monstruosos, donde dos siniestros personajes tienen papel preponderante: el Enano y una mujer que es atractiva y repulsiva a la vez. Han hecho un pacto horrible y sus consecuencias recaerán en la humanidad.

La historia avanza y llegamos al siglo XX, donde el personaje central es Donald Miller. Es un experto en geologia, que se ha casado con la bella Michelle Mock, antropóloga de renombre que se ha interesado por ciertas pervivencias de cultos en cavernas. El matrimonio funciona bien, tal vez porque ambos son opuestos: él más bien sereno, imperturbable; ella, fuerte, independiente, como todas las mujeres de su familia. Habrá muertes, persecuciones, secuestros, olvidos y recuerdos. El mundo antiguo, pagano, brutal, querrá ser presente y no solo en el lejano Asia, sino también en el continente americano. La descripción del centro del culto que es dada al final del libro es evocadora.

Hay relatos dentro del relato. Pues “El grito” de alguna forma es un libro dentro de un libro y que como un inmenso Ouroburos se muerde la cola. Muchos personajes deambulan. Muchos lugares son escenas de la vida del culto a una maligna Gran Sanguijuela. Barron hace de lo cotidiano algo importante, que permitirá la comprensión de los misterios. Y así en la medida que vamos avanzando en la novela, nos iremos dando cuenta que todo tiene un sentido, y al igual que el personaje central armaremos un rompecabezas espeluznante, con las piezas que pensábamos eran por si mismas un todo.

Pero, ¡basta! Lo siento esta vez; pero no describiré más allá la trama. Quiero que sean Uds. los que directamente conozcan y así disfruten esta obra singular. Como una sabrosa manzana, cada mordida provocará un disfrute. Y yo no seré quien se los impide hacerlo; es más, los invito a ello.

“El grito” a mi juicio se constituye en camino obligado para los amantes no solo de la buena literatura de horror, sino de la ficción en general. No se arrepentirán. Y no exagero.


P.D: Para los que deseen saber más del escritor, aquí hallarán una entrevista: http://fatalibelli.com/blog/2014/04/21/entrevista-con-laird-barron-miedo-e-inspiracion/

martes, 24 de febrero de 2015

Lilith Lorraine: Visionaria de mundos ultravioletas (Sergio Fritz Roa).




Fue gracias a esa antología de lujo llamada "El libro de lo insólito", que fuera realizada por Emiliano González y Beatriz Álvarez,y que editara el Fondo de Cultura Económica(México D.F., 2a. Edición, 1994), donde leí por primera vez a Lilith Lorraine. De inmediato sus poemas me asombraron. Hallé en ellos una sensibilidad notable, unida a un despliegue de visiones de otros mundos, solo comparable a lo mejor de la poesía de Lovecraft y quizá más próxima a la de Clark Ashton Smith. No por nada será este último quien la reconocerá como una grande de las letras, señalando: "She adds a new dimension to fantasy, a nuance of ultra-violet to the spectrum of poetry" ("Ella agrega una nueva dimensión a la fantasía, un matiz ultra-violeta al espectro de la poesía"). De ello, no cabe duda alguna. Lorraine en gratitud a su Maestro escribirá un notable poema llamado "The Cup Bearer".

Su nombre civil era Mary Maude Wright y nació en 1894 en Corpus Christi, Texas, Estados Unidos. Será la fecha de su nacimiento un periodo de grandes cambios en el mundo. Posiblemente por ello simpatizará con los nuevos movimientos de masas, como el socialismo y el feminismo. Ocupará como pseudónimo el nombre de la misteriosa mujer de Adán, que los kabbalistas han mencionado en sus escritos, y que correspondería más bien a un ser de luz que a uno corporal.

Lorraine fue muy activa dentro del mundo de la literatura pulp. Sus poesías y relatos serán incluidos en revistas de aficionados, como "Nekromanticon", "Amazing Stories" (que con el tiempo devendrá en una publicación importante) y "Thrilling Wonder", por mencionar algunas.En 1940 funda una asociación poética internacional que buscaba hallar nuevos talentos literarios y apoyarlos, con un nombre que evoca a Arthur Machen, otra de sus influencias: Avalon.

Sus poemas nos hablan de una América fantasmal, del Yuggoth lovecraftiano, de amazonas y de vinos malditos. Fantasía y erotismo son dos de sus cualidades.

Escribió solo una novela:"The Brain of the Planet". Todos sus otros libros son de poemas, destacándose entre ellos "The Lost Word", "Wine of Wonder" y "Light from Other Stars". August Derleth incluyó algunas de sus poesías en la antología "Fire and Sleet and Candlelight".

Murió en 1967 y en el mundo hispanoparlante (a pesar de haber vivido un tiempo en México, y a pesar del esfuero de González y Álvarez; como del mío, que en 2003 la incluí dentro de un sitio web dedicado a Clark Ashton Smith) aun es desconocida. 

Arthur Machen según H.P.Lovecraft (Sergio Fritz)





Lo admito. Una de mis debilidades literarias es Arthur Machen (1863-1947). Su exquisita prosa, la descripción de ambientes donde aun es posible hallar ruinas romanas, la capacidad de hacer presente el verdadero terror, la facilidad en crear diálogos, y la temible concepción de mundo subyacente en sus relatos y novelas, siempre me ha atraído. Tanto, por cierto, como la fantasía exuberante de los mundos creados por Clark Ashton Smith, y el horror cósmico plasmado por H.P.Lovecraft.


No es extraño que estos dos últimos hayan sido fieles seguidores del inglés. En efecto, en los tres autores signados hay una atmósfera semejante, una visión del mal, que pocos han podido captar. Machen la expresa muy bien en “El pueblo blanco”, cuando alguien pregunta acerca del verdadero significado del mal. El texto es tan interesante, que la misma dupla Bergier-Pauwels, en su Retorno de los Brujos, la dio a conocer al público francés, y de paso al hispanoparlante.


                                                 



¿Qué había dicho el genio norteamericano del terror sobre Machen?

En carta a su amigo Robert Bloch (el autor de Psicósis), fechada el 9 de Abril de 1934, Lovecraft anunciaba haber leído un nuevo libro de Machen, intitulado The Green Round. Su comentario es el que sigue:

A bit tame, yet full of the old magic & sense of unreal worlds close to our own. Better give it a once-over” (*1).

Lovecraft, por cierto, tenía libros de Machen. Entre ellos: House of Souls, Hill of Dreams, Shining Pyramid, The Terror, Three Impostors. Digamos que los libros indicados son bastante representativos de la literatura macheniana. Además en la revista fantástica donde HPL escribía, es decir la ahora célebre Weird Tales, se publicaron dos relatos del maestro británico: “The Bowmen” (edición Julio de 1928) y “The Lost Club” (Octubre de 1935).

También el genio de Providence poseía la antología Strange Assembly de John Gawsworth (seudónimo), editada por Unicorn Press, Londres, en 1932.

En el ensayo Supernatural Horror in Literature, H.P.L. dice cosas bastante halagadoras acerca de Machen.

Por ejemplo: “Entre los creadores actuales del miedo cósmico que han alcanzado el más alto nivel artístico son pocos los que pueden compararse con el polifacético Arthur Machen…”.

H.P.L. dedicará en el precitado texto algunas páginas exclusivamente a este autor, lo que demuestra su interés por un escritor que supo unir los terrores antiguos con parajes modernos, dándole a la narración un halo de realidad pocas veces logrado.

La atmósfera urdida en los relatos de Machen, como su concepto del mal, serán tratados en otra oportunidad.

Por cierto, siempre que estas fuerzas no me lo impidan…

NOTAS:
1.- Letters to Robert Bloch. Editado por David E. Schultz y S.T.Joshi. Necronomicon Press. Rhode Island, 1993. p. 48.


2.- Hay traducción en castellano. El horror en la literatura. Alianza editorial, 1984. p. 88. De aquí hemos tomado la traducción, que fue realizada por un notable Francisco Torres Oliver.



©Sergio Fritz Roa. 2003

lunes, 23 de febrero de 2015

“Las brujerías de Aphlar y otras fantasías lovecraftianas” de Duane W. Rimel (Sergio Fritz Roa)




Uno de los mayores goces para un coleccionista de la obra de H.P.Lovecraft y su Círculo (el conjunto de autores que se comunicaron con el genio de Providence y que vieron influida su propia obra por la mitología lovecraftiana o fueron ayudados por H.P.L. en la mejor elaboración de sus ideas) es descubrir un nuevo texto del Maestro, como de sus acólitos. Para aquéllos (para nosotros, debería decir), una carta desconocida de Abuelo (la manera como le gustaba llamarse Lovecraft en su correspondencia), un relato en colaboración donde participó H.P.L., un cuento de un escritor del Círculo, un poema de Lovecraft traducido al español... son verdaderos elementos de deleite.

Y, cuando esta novedad es un libro, repleto de información biográfica, cuentos y poesías de alguien ligado al Horror Numinoso, ¡el coleccionista pensará que halló un cofre repleto con tesoros!

Así me sentí al tener en mis manos “Las brujerías de Aphlar y otras fantasías lovecraftianas”, selección de escritos y poemas de horror de Duane W. Rimel, que mi buen amigo, el experto en Lovecrafiana, Oscar Mariscal realizara para la editora La biblioteca del laberinto (Madrid, 2011, 186 pp).

Del autor, los amantes hispanoamericanos de este tipo de literatura sabíamos muy poco. Además de la poesía y el relato ("Las joyas de Charlotte") que el mismo Oscar Mariscal tradujo en “Sueños de Yith y otras revisiones inéditas de H.P.Lovecraft” (editado por la misma editorial del libro objeto de esta reseña), según mi información sólo habían sido traducidos tres de esas colaboraciones lovecraftianas: “La exhumación”, “El árbol en la colina” y “La hechicería de Aphlar” (todos ellos pueden leerse en la “Biblioteca Lovecraft”, que editara Edaf). Por eso, cuando me enteré que el texto podía comprarse online, no lo dudé. ¡A veces la maldita tarjeta de crédito puede provocar cierta satisfacción! Y aproveché de comprar este texto de Rimel, junto al citado “Sueños de Yith y otras revisiones inéditas de H.P.Lovecraft”, un conjunto de textos lovecraftianos que andaban desperdigados y que con sabio trabajo pudo ordenar el antologador Mariscal. Pero, vamos por parte...

La selección en comento se compone de 19 relatos y 26 poemas, más un pequeño artículo escrito por Duane W. Rimel con Emil Petaja titulado: “Música sobrenatural”, que insinúa interesantes cuestiones respecto a la relación literatura fantástica y música. Además, un excelente prólogo que nos permite conocer lo esencial de Rimel, su relación con Lovecraft, como del material que se ha recopilado. Algunas fotografías y dibujos se han incorporado, haciendo más agradable el libro.

¿Qué podemos decir de Rimel? Que conoció muy joven la obra de Lovecraft, cuando éste aun vivía, y que no vaciló en contactarse con él. Es más, su maestro no dudó en ayudarlo en la revisión de ciertos escritos, como en permitirle usar algunas de sus ideas. Junto a .. fundó el fandom “The Acolyte”, órgano cuyo objeto fue la publicación de literatura lovecraftiana. Aunque tuvo corta vida, es muy recordado por los amantes de los fanzines. La obra de Rimel se inclinó inicialmente por el horror, siendo algunos de sus relatos publicados por la mítica “Weird Tales”; pero, con posterioridad fue dirigida hacia otros campos: las novelas de crímenes (una incluso publicada en español por la célebre editorial Saturnino Calleja), y la literatura erótica (llegando en algunos momentos a lo propiamente pornográfico). En los años 80, quizá por el gran auge que empezó a tener Lovecraft en el mundo, hubo quienes se interesaron en todo lo que oliera a Horror Cósmico, y valorizaron a Rimel. Éste no dudó en volver a la ficción de horror. Escribió algunos cuentos y se hicieron antologías en revistas de fanáticos de Lovecraftiana. Breve éxito, pues murió en 1996.

La obra de Rimel que aquí nos interesa, se refiere en muchas ocasiones a una ciudad inventada por él: Hampdon, lugar decadente, que recuerda al Arkham de Lovecraft. Y también a un libro maldito: “Chronike von Nath”, que sería una especie de “Necronomicon”.

Aunque como escritor Duane Rimel no sea un William Hope Hodgson, un Arthur Machen, un H. P. Lovecraft o un Clark Ashton Smith, sin embargo nos parece bastante aceptable, en esa línea media en que se hallan autores como Frank Belknap Long, Henry Kuttner o Robert Bloch; llegando en ciertos relatos a niveles memorables, como por ejemplo los siguientes:

1) “El desenterrado”. Aquí encontramos la clásica figura del científico-loco, que nos hace pensar de alguna manera en el truculento personaje de “Herbert West: Reanimador” de H.P.L. Es un cuento eficaz y sórdido.

2) “La cámara de metal”. Nos hallamos en un relato de ciencia ficción con ciertos materiales de horror, donde se nos habla de una abducción por extraterrestres, una ciudad en otro mundo, y de seres invisibles pero aterradores. Si pensamos que fue publicado en 1939, cuando nadie hablaba de ese tema que posteriormente causó tanta sensación y que los utólogos llamarían “abducciones” (Lovecraft ya trató el tema extraterrestre, pero no de esta forma), veremos lo adelantado de Rimel.

3) “La música de las esferas”. Esta es una de las obras de Rimel que más me agradó. Su inicio recuerda demasiado a “La cosa en el umbral” (el homicida que dice que al matar a otra persona libró a la humanidad de horrores innominables) y en su contenido toma ciertas ideas del relato lovecraftiano “La música de Erich Zann”. Hay menciones a libros malditos (a la “Chronike von Nath” del alemán Rudolf Yergler; creación de Rimel) , al mismo Lovecraft, etc. Pero a pesar de ser un pastiche lovecraftiano es para mí de los mejores que he leído; comparable en intensidad an “Los perros de Tíndalos” de Frank Belknap Long o “El beso negro” de Robert Bloch y Henry Kuttner. Sus especulaciones sobre la música y el horror, que ya encontramos en el artículo que abre el libro (“Música sobrenatural”), son muy interesantes. Este interés por la música se entiende toda vez que Rimel fue un gran amante del jazz, pasión que le permitió conocer a Francis Towner Laney con quien editará “The Acolyte”, fanzine del cual ya hemos hablado.

4) “Las colinas más allá de Hampdon”. El presente es un escrito de horror, donde encontramos los clásicos componentes de un relato lovecraftiano: hechicería, leyes físicas que se intentan romper, portales mágicos, libros condenados y un hombre que desea contactarse con otros mundos. La elaboración del escrito y la técnica empleada me parecen impecables.

5) “El árbol de la colina”. Es un exquisito relato de imaginación y visiones delirantes, donde el mismo Lovecraft colaboró. Aun cuando estos escritos no sean “El horror de Dunwich” o “La llamada de Cthulhu”, permiten un viaje agradable a esas tierras fantásticas que todo lector de este tipo de literatura anhela.

En esta antología de Rimel no sólo se incluyen sus relatos de horror, sino también otros de fantasía pura, como “La ciudad bajo el mar” o “La princesa de la jungla” que nos recuerdan a Rider Haggard con esa inquietante y bella novela que es “Ella” o al ciclo de John Carter escrito por Edgar Rice Burroughs; y “El último científico”, donde el nuevo Adán es un homúnculo. Hay textos menores como “Josué II: El hombre que conmocionó Corvaillis” (que está dentro de lo policial y el poder de las sectas; otro punto donde Rimel se adelantó), el cual pudo haber sido un buen relato, pero que el autor no desarrolló con la conveniencia deseada; “Norton y yo”, “La historia de Rondo e Ilana”, etc.

Un punto a favor de Rimel es su poesía. Tan difícil como escribir un buen relato de horror lo es la ejecución de este tan poco cultivado arte de crear poemas fantásticos. Son pocos nombres los que sobresalen. Sin duda: Clark Ashton Smith, Lilith Lorraine, Robert E. Howard y el Lovecraft de “Hongos de Yuggoth”. Rimel podría considerarse un legítimo continuador de estos autores, que es capaz de evocar horribles vacíos exteriores y el sentimiento de pequeñez del hombre frente a la inmensidad del universo.

Para finalizar, insto a apoyar iniciativas de editoriales como “La biblioteca del laberinto”, que cansadas de la repetición de los ya conocidos textos de Lovecraft y su Círculo, están tratando de difundir ese aspecto menor (pero, no por ello sin importancia) y aunque tal vez no esté tan bien armado como son los mejores relatos de nuestros autores, sin embargo permiten una mejor comprensión del corpus total lovecraftiano, entregándonos textos que pueden causar auténticos goces estéticos y un escape del monótono mundo moderno. Dos motivos más que suficientes.